El Wall Street Institute cierra 13 franquicias en Catalunya
• La suspensión de la actividad afecta a 100 empleados y unos 4.000 alumnos
La crisis de las academias de inglés golpeó ayer con fuerza al todavía líder del sector en España, The Wall Street Institute. Los centros en régimen de franquicia del grupo en Catalunya anunciaron un nuevo cierre, que afectará a partir de hoy a 13 de las 15 academias catalanas.
Las franquicias presentarán la semana próxima la quiebra en los juzgados, además de un expediente de regulación de empleo para un centenar de trabajadores. Unos 4.000 alumnos se verán afectados, aunque la empresa ofrece la posibilidad de seguir con los cursos sin coste en los centros propios de la cadena.
El Wall Street mantiene ahora en Catalunya 10 centros propios y dos franquicias, en Lleida y El Prat de Llobregat. En el conjunto de España, la empresa cuenta con 35 centros propios y 50 franquicias, menos de la mitad de las academias que tenía antes del inicio de la crisis. Tras la salida del capital del grupo norteamericano Sylvan, el Wall Street ha afrontado un plan de viabilidad con el despido del 10% de su plantilla --que asciende a 340 personas-- y el abandono del sistema de financiación a través de créditos. La empresa reiteró ayer que continuará con su actividad "con total normalidad".
FINANCIACIÓN
Los centros cerrados son los de Girona, Figueres, Gavà, Mataró, Granollers, Vic, Manresa, Igualada, Mollet, Reus, Badalona, Terrassa y Santa Coloma de Gramenet, que se unen a otros clausurados en los últimos meses, como el de Sabadell. Un portavoz de las franquicias aseguró ayer que el cierre se debe "a la crisis del modelo de financiación con créditos y a la demora por parte de la Generalitat en el proceso de homologación de los centros para ofrecer cursos de formación subvencionados". Las franquicias ya amenazaron con cerrar hace dos semanas si no obtenían de inmediato la homologación de los centros, que empezaron a negociar con el Govern en noviembre del 2002.
El pasivo conjunto de las 13 franquicias asciende a cuatro millones de euros (665 millones de pesetas), frente a un activo inferior al millón de euros. Los trabajadores han pactado una indemnización de 45 días por año trabajado, aunque el abogado de las franquicias, Rafael Roca, admitió que tendrán que reclamar buena parte de la indemnización al Fondo de Garantía Salarial. Los empresarios incluirán los préstamos de los alumnos en el pasivo del expediente de quiebra.
Tras los cierres de Opening, Brighton, Cambridge English School y buena parte de las franquicias del Wall Street, los problemas de las academias han dejado ya sin clases a 100.000 alumnos y a unos 1.300 trabajadores, según los sindicatos. [addsig]